Perspectivas de los coches de hidrógeno en Corea del Sur

Disposición de elementos en el Hyundai ix35 Fuel Cell

Disposición de los distintos elementos en el Hyundai ix35 Fuel Cell.

Corea del Sur ha presentado un ambicioso plan para aumentar de forma sustancial la presencia de los coches de pila de hidrógeno en sus ciudades. El país se ha fijado el objetivo de pasar de los 50 coches de hidrógeno que hay actualmente a 9,000 de estos coches en 5 años. Además, se ha marcado la meta a largo plazo de contar con 630,000 para el año 2030, o que en torno a uno de cada 10 coches vendidos cuente con una pila de hidrógeno.

Decir números grandes es muy sencillo y además da una gran publicidad mediática, pero deben ir acompañados de una serie de medidas que permitan alcanzar esas cifras en los lapsos de tiempo propuestos. La gran medida de Corea del Sur, hasta donde he podido leer, es ofrecer una ayuda de 27.5 millones de wons (23,250$) por la compra de cada coche de hidrógeno los cuales cuestan unos 85 millones de wons. Junto a esta medida se ha planteado el aumento el número de estaciones de servicio de hidrógeno en el país. La intención es pasar de las 10 actuales a unas 520 en el año 2030. Supongo que el uso de vehículos libres de emisiones contaminantes contarán con una serie de ventajas a mayores como las que ya se aplican en algunos otros países: posibilidad de utilizar los carriles de autobuses, reducción del coste del aparcamiento en el centro de las ciudades, una cierta cantidad de combustible gratuito, etc.

En la actualidad los incentivos a la compra y el uso de vehículos de pila de combustible son necesarios debido por un lado al alto coste de los mismos y por otro para que el usuario se vea beneficiado en cierta forma por su uso favoreciendo de esta forma su compra y redundando todo ellos en una menor contaminación. Además hay que tener en cuenta que en la actualidad la compra de uno de estos vehículos tiene cierto riesgo pues la infraestructura para la distribución del hidrógeno no está plenamente desarrollada. Cuando la venta de estos coches se desarrolle a nivel global, se demuestre su viabilidad, la tecnología este madura, la producción se automatice y la red de servicio esté plenamente operativa es de suponer que el precio de estos coches se podrá reducir sustancialmente.

Esta estrategia para los coches de hidrógeno se engloba dentro de un plan mayor diseñado por el Gobierno surcoreano para reducir en un 11%, o lo que es lo mismo 3.8 millones de toneladas, las emisiones de los vehículos en los próximos 5 años. La intención es que los coches de bajas emisiones, como son los eléctricos o los de pila de combustible, represente el 20% de los coches vendidos en 2020, actualmente la venta de estos representa poco más del 2% del total.

De momento todo esto es tan solo un plan, una declaración de intenciones, cuya ejecución puede estar sujeta a retrasos en la construcción de las hidrogeneras, disminución en la cuantía de las ayudas y otros contratiempos. Pero es por un plan por donde se empieza, y tener uno aunque pueda ser poco realista es mejor que no tener ninguno. Ya nos gustaría a muchos otros países tener tan siquiera un proyecto para la futura implantación y desarrollo de los coches de hidrógeno en nuestras ciudades.

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